domingo, 25 de abril de 2010

Historia del Café

Tres debidas no alcohólicas llegaron a Europa en menos de dos siglos y las tres por separado o en conjunto hicieron que las costumbres y los hábitos de los habitantes del planeta cambiaran para siempre. Nos referimos al cacao que llegó a Europa de la mano de los españoles a partir del año 1.528 (ver nuestro artículo dedicado al chocolate), el té que llegó en 1.610 y que fue traído por los holandeses y sólo cinco años más tarde los venecianos, en 1.615, trajeron el preciado café, protagonista de este artículo.

La historia del café es una lenta progresión de las plantaciones como consecuencia de un comercio basado en el monopolio que mantenían en Arabia, la cual prohibía la exportación de la semilla del cafeto que no estuviera sometida a la previa torrefacción, lo mismo ocurría en España con las ovejas merinas o en oriente con la mirra por poner algunos ejemplos.

Era y es imposible vigilar y registrar a los miles de peregrinos que llegan a la Meca y eso hizo que un hombre llamado Baba Budan, a principios del siglo XV, sacara las primeras semillas de café no torrefactas y la plantara en las proximidades de su cabaña en las montañas de Mysore, en un poblado llamado Chik-Maglur. Los comerciantes europeos tuvieron conocimiento de la nueva planta y de la bebida que procedía de ella y en el año 1.658 los holandeses consiguieron llevar con éxito esta planta a Ceilán donde iniciaron exitosamente el cultivo. También los franceses lo intentaron en Dijon en el año 1.679 pero fracasó. Pero fue en el año 1.706 cuando comienza la historia del café en Europa ya que se trajo con éxito la planta para el Jardín Botánico de Ámsterdam y desde allí fue exportada a los otros jardines botánico europeos y posteriormente a América.

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